Literatura en vacaciones

Agosto 1, 2007 at 7:42 am | In Libros, Vacaciones | No Comments

A continuación ponemos varios enlaces con ACEPRENSA, con una selección de libros para el descanso:

Vacaciones artísticas

Julio 26, 2007 at 10:16 am | In Familia, Vacaciones | 1 Comment

Las vacaciones son un período de tiempo ideal para compartir, en familia, algunos de los placeres que pueden darnos las artes.
Planificar los viajes de manera que siempre quede un ratito para descubrir algo bello hecho por el hombre, nos abrirá todo un universo de posibilidades. Ruinas, edificios, museos, templos, pero también conciertos, teatro, danzas folklóricas, cine y… siempre quedará tiempo para abandonarse en manos de un buen libro.

Viajar con los hijos supone tener que renunciar a algunas cosas pero, en cambio, nos servirá para desarrollar su curiosidad, su capacidad de adaptación (que suele ser pequeña) y el gusto por conocer.

La mejor manera para que se aburran es intentar colocarles, a la fuerza, todo un ambicioso programa cultural. Hay que potenciar el interés, pero sin convertirlo en una obligación. Para los más pequeños habrá que “inventarse” algún juego. Algo que funciona muy bien es mostrarles fotografías de lo que se visitará para que luego ellos lo reconozcan satisfechos, en vivo y en directo. Nos será fácil que imaginen cómo debieron ser esas ruinas que contemplamos, en un esplendoroso tiempo pasado. Normalmente les gustará más conocer anécdotas e historias relacionadas con lo que están viendo, que fechas o nombres, pero si despertamos su interés, con el tiempo, querrán conocer más y se documentarán en libros, enciclopedias o en internet.

Si les damos un par de datos para que sepan diferenciar el arte gótico del arte románico, por ejemplo mediante los arcos de las ventanas, puede convertirse en un divertido juego de descubrimiento.

Todo aquello que vivimos con intensidad, va dejando un poso, lento y seguro que formará el gusto y el sentido estético. Un buen libro, una buena visita, un buen concierto… sin querer ser demasiado elevados, jamás se olvidarán.

Viajar y conocer mundo siempre nos enriquece. Nos hace más tolerantes y humanos. Muchas personas creen que el dinero invertido en viajar, se pierde en cuanto acaba el viaje. Yo creo que no. Lo que vivimos nos lo llevamos puesto. Uno puede invertir mucho dinero en un electrodoméstico, pero cuando se estropea ya se acabó. Invertir en cultura, es invertir en nuestro propio desarrollo y gozo.

Siempre será mejor planificar el propio viaje con independencia. No soy partidario de los viajes organizados porque, a veces, son una burbuja del propio país, que jamás llega a dejar que nos integremos en el entorno. No hace falta comunicarse, te cuentan todo en tu idioma, te llevan a comer, te llevan a dormir… es como ver un documental pero en directo. Normalmente, los viajes organizados por agencias, siempre estarán poco rato donde tú estarías más y dedican demasiado tiempo a aquello que no te interesa en absoluto.

Por otro lado, no creamos que aquel que puede permitirse viajes más caros y lujosos, llegando al otro lado del planeta, será más feliz. Un viaje, unas vacaciones, pueden ser toda una aventura aunque tan sólo nos desplacemos unos cuantos quilómetros de nuestro hogar. Interés por conocer, capacidad de sorpresa y un poco de espíritu aventurero son suficientes para que cualquier período vacacional nos permita conocernos mejor y nos regale imborrables recuerdos familiares para toda la vida.

¿Y qué es la vida sino un continuo viaje?

Sobrevivir en la playa

Julio 19, 2007 at 7:49 am | In Familia, Vacaciones | No Comments

De un blog muy bueno, lleno de historias y comentarios muy oportunos sobre la familia -y mucho más-, de una madre de familia, ponemos este post. Además está contado de una forma divertida y desde la experiencia. El blog se llama Mis jefes llevan chupete:
La servidumbre es una institución de Derecho Romano en la que un bien queda gravado en virtud del Derecho de un tercero distinto de su propietario. Sería el caso de un terreno gravado con una servidumbre de paso en virtud de la cual, el vecino o vecinos que tengan derecho, pueden atravesarlo para, por ejemplo, coger agua. Cuando voy a la playa, por algún motivo, siempre recuerdo con nostalgia las servidumbres de paso y de vistas.
Ir a la playa es una actividad sana y lúdica pero puede convertirse en una pesadilla: el olor a tortilla de la toalla roja o a coco de la crema de la toalla azul. La parejita que ha olvidado que tiene casa y dónde está. La que se olvidó de vestirse, la que no se dió cuenta que se ha comprado un bikini cuatro tallas más pequeño, los que se ponen crema como quien unta una inmensa tostada durante horas, el que perdió la vergüenza o nunca la tuvo… Elementos perturbadores de la paz y el orden puede haber muchos así que hemos de encontrar el modo de evitarlos. Los miembros del equipo de Mis Jefes sugerimos que, si quieres sobrevivir y disfrutar en la playa pongas en práctica el siguiente:
PROCEDIMIENTO TRIFÁSICO
FASE I.- Avistamiento: una vez se llega a la playa, sugerimos que desde cierta altura se haga una inspección ocular del terreno para evitar el asentamiento cerca de focos conflictivos.
1.-Para localizar el asentamiento se puede aplicar la misma teoría que para aparcar “si aparco al lado de la columna, la columna no se moverá y minimizaré el riesgo de colisión por un tercero”. Esto es, aprovecha las barreras naturales.
2.- Una vez localizado el punto geográfico de asentamiento examina el entorno. Identifica aquéllas “toallas” con quien te sientes más identificado. Sólo vas a pasar unas horas, pero unas horas de vacaciones. Nunca te sientes cerca de una toalla que no comprarías nunca…
3.- Si tienes intención de quedarte a comer en la playa, identifica el “equipaje” del entorno. Si las toallas prospectadas están acompañadas de un “nevera” grande y rígida te aconsejamos que busques otro sitio con provisiones más discretas.
FASE II.- Asentamiento:
1.- Una vez localizado el lugar idóneo hay que desplazarse con rapidez.
2.- Delimitar el terreno y poner la bandera: aconsejamos vivamente crear barreras “artificiales” para delimitar le terreno. Hay “toallas” bastante expansivas. Las bolsas de la playa son un instrumento bastante eficaz. Una murallita realizada por los niños, también.
3.- Etiquetaje: Poner los cubos, las palas y el rastrillo a razonable distancia del asentamiento delimita el terreno y lo identifica como zona infantil. Puede, aunque no lo garantizamos, servir como medida disuasoria para actividades no infantiles.
FASE III.- Estancia:
1.- Fundamental vigilar los tres peligros de la playa: el sol, el agua y la arena que lo invade todo.
2.- Si tus hijos tienen menos de cinco años tómatelo con calma. Para beneficiarse de las bondades del agua de mar no es necesario nadar. En cualquier caso, pásatelo fenomenal que para pasarlo mal siempre hay tiempo.
3.- Si has encontrado una toalla homogénea, ficha la sombrilla, así otro día la encontrarás más rápido y, andando el tiempo, a lo mejor te ahorras las fases I y II.
Este es el procedimiento que hemos ideado en Mis Jefes, dicho procedimiento se encuentra en fase de maduración por lo que son bienvenidas todas las ideas y sugerencias.

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