Reflejos de historias
octubre 1, 2009 a las 9:20 am | Escrito en amistad, Cajón de sastre, Caridad, citasyfrases, Frases, Mis charcos, San Agustín | Deja un comentarioLas Confesiones. San Agustín, Libro II, capítulo 7.
Colorín, colorado
septiembre 1, 2009 a las 8:08 am | Escrito en Mis charcos | Deja un comentarioReencuentro con un amigo
julio 29, 2009 a las 7:41 am | Escrito en Cajón de sastre, foro Opus Dei al día, foro sobre el Opus Dei, Mis charcos, Opus Dei, Opus Dei al día, Opusdei | Deja un comentarioLleva más de una década en Valladolid, allí vive con su mujer y sus tres hijos. Da mucha alegría este tipo de reencuentros, por lo menos a mi. Tenía la sensación de que no hacía tanto que no nos veíamos, todo el tiempo transcurrido me pareció nada. Hablamos, me preguntó, pregunté. Nos pusimos al día en personas, “marujeamos” un rato. Recordamos sucesos, anécdotas. Fue muy bueno y muy corto el rato.
El es supernumerario del Opus Dei, cuando le conocí ya lo era. Me preguntó –anteponiéndome que si quería le respondiera- por qué dejé la Obra. Le dije, más o menos, algo. Después de casi veinte años de haberme ido del Opus Dei, sigo sin encontrar una respuesta clara a mi marcha. Bueno, si: yo. No me voy a extender en los motivos, quedan entre el Señor y yo, y quien corresponda.
Cuando leo, y escucho, testimonios de personas que fueron de la Obra, procuro ponerme en su lugar y “comparar” con lo que yo viví siendo del Opus Dei. Tengo que reconocer que en bastantes ocasiones –y no exagero- no tiene nada que ver lo que he leído con lo que he vivido. De hecho en alguna ocasión he quedado en persona, cara a cara, con algunos de los que escriben en una web cuyo objeto es la de “desenmascarar” las mentiras del Opus Dei y hemos charlado durante largas horas, sacando mis conclusiones, como supongo que la otra parte también lo hiciera. Y me duele.
Me duele, porque veo parte de mi vida en ellos, en el sentido de no haberme enterado de que la vocación al Opus Dei es una vocación a la santidad, por lo tanto, no me enteré que tenía que ser santo, esforzarme en ello. Y tengo que decir que la vida que llevaba en mi última etapa no era, desde luego, ejemplo de un cristiano en busca de su identificación con Cristo. He comentado en varias ocasiones que la culpa de mis actos es solamente mía, no culpo a los demás de mis errores. Y de esa web he aprendido a encontrarme porque he visto detalles que antes no había percibido, descubriendo horizontes que me han dejado con la boca abierta, de mi torpeza, claro. Por ello a veces dejo mis “perlas” en el foro de Opus Dei al día.
Ayer leí sobre mí, no es que hablaran de mí. Haciendo mi rato de lectura espiritual, me dio un pedazo de colleja el Señor con un párrafo. Me estaba hablando claro sobre unos asuntos que tenemos. Conclusión: oración, pero no sólo hablar, también escuchar. Y por lo noche, un buen examen de conciencia en el que sea objetivo a lo hora de puntuarme, me va la eternidad.
Y seguro que mañana vuelvo a caer, pero no importa las veces que caiga, importa las veces que me levente. Es curioso esta última frase la tiene tatuada un jugador del Atlético de Madrid en uno de sus brazos, y de esto saben mucho los de este equipo.
Reencuentro con un amigo
julio 29, 2009 a las 7:41 am | Escrito en Cajón de sastre, foro Opus Dei al día, foro sobre el Opus Dei, Mis charcos, Opus Dei, Opus Dei al día, Opusdei | Deja un comentarioLleva más de una década en Valladolid, allí vive con su mujer y sus tres hijos. Da mucha alegría este tipo de reencuentros, por lo menos a mi. Tenía la sensación de que no hacía tanto que no nos veíamos, todo el tiempo transcurrido me pareció nada. Hablamos, me preguntó, pregunté. Nos pusimos al día en personas, “marujeamos” un rato. Recordamos sucesos, anécdotas. Fue muy bueno y muy corto el rato.
El es supernumerario del Opus Dei, cuando le conocí ya lo era. Me preguntó –anteponiéndome que si quería le respondiera- por qué dejé la Obra. Le dije, más o menos, algo. Después de casi veinte años de haberme ido del Opus Dei, sigo sin encontrar una respuesta clara a mi marcha. Bueno, si: yo. No me voy a extender en los motivos, quedan entre el Señor y yo, y quien corresponda.
Cuando leo, y escucho, testimonios de personas que fueron de la Obra, procuro ponerme en su lugar y “comparar” con lo que yo viví siendo del Opus Dei. Tengo que reconocer que en bastantes ocasiones –y no exagero- no tiene nada que ver lo que he leído con lo que he vivido. De hecho en alguna ocasión he quedado en persona, cara a cara, con algunos de los que escriben en una web cuyo objeto es la de “desenmascarar” las mentiras del Opus Dei y hemos charlado durante largas horas, sacando mis conclusiones, como supongo que la otra parte también lo hiciera. Y me duele.
Me duele, porque veo parte de mi vida en ellos, en el sentido de no haberme enterado de que la vocación al Opus Dei es una vocación a la santidad, por lo tanto, no me enteré que tenía que ser santo, esforzarme en ello. Y tengo que decir que la vida que llevaba en mi última etapa no era, desde luego, ejemplo de un cristiano en busca de su identificación con Cristo. He comentado en varias ocasiones que la culpa de mis actos es solamente mía, no culpo a los demás de mis errores. Y de esa web he aprendido a encontrarme porque he visto detalles que antes no había percibido, descubriendo horizontes que me han dejado con la boca abierta, de mi torpeza, claro. Por ello a veces dejo mis “perlas” en el foro de Opus Dei al día.
Ayer leí sobre mí, no es que hablaran de mí. Haciendo mi rato de lectura espiritual, me dio un pedazo de colleja el Señor con un párrafo. Me estaba hablando claro sobre unos asuntos que tenemos. Conclusión: oración, pero no sólo hablar, también escuchar. Y por lo noche, un buen examen de conciencia en el que sea objetivo a lo hora de puntuarme, me va la eternidad.
Y seguro que mañana vuelvo a caer, pero no importa las veces que caiga, importa las veces que me levente. Es curioso esta última frase la tiene tatuada un jugador del Atlético de Madrid en uno de sus brazos, y de esto saben mucho los de este equipo.
Cuidado de los detalles
abril 14, 2009 a las 10:33 am | Escrito en Aficiones, Cajón de sastre, Lucha y deporte, Mis charcos | Deja un comentario
Esta foto es del partido que jugamos el pasado 14 de febrero en nuestro pabellón contra el Barça, ¡¡¡ganamos!!!
Los más grandes en los entrenamientos ahora afinan más, mucho más. Nos es momento de descuidos, sabiendo asumir las derrotas -como la del sábado pasado- aprendiendo de ellas, como también lo hacemos cuando ganamos. Porque sobre las batallas concluidas, ganar o perder, poco valen para la siguiente, pues es otra nueva y contra otro rival distinto.
En estos momentos un partido lo puede decidir un detalle, la falta de atención puede suponer un revés tan grande que luego vayas arrastrando durante el resto del choque. Hay que estar con los cinco sentidos bien dispuestos y además el jugador debe mantenerse atento a las indicaciones del entrenador, pues este es el que maneja toda la información y sabe muy bien cómo utilizar sus armas -los jugadores que el club ha puesto a su disposición- para sacar adelante cada encuentro. ¿Virtudes que se manejan? La humildad, tanto el entrenador como el jugador, al primero que no le entre un ataque de “entrenador” y esté al servicio de su plantilla, y el segundo que sepa aplicarse en las indicaciones recibidas, pues las órdenes dadas es para el conjunto del equipo, aunque siempre existe la indicación concreta y detallada para cada uno sobre los aspectos del juego propio y del contrario. Como se puede ver la humildad lleva consigo la disponibilidad, el luchar por hacer bueno al compañero, para que juntos superen al rival.
Cuidado de los detalles
abril 14, 2009 a las 10:33 am | Escrito en Aficiones, Cajón de sastre, Lucha y deporte, Mis charcos | Deja un comentario
Esta foto es del partido que jugamos el pasado 14 de febrero en nuestro pabellón contra el Barça, ¡¡¡ganamos!!!
Los más grandes en los entrenamientos ahora afinan más, mucho más. Nos es momento de descuidos, sabiendo asumir las derrotas -como la del sábado pasado- aprendiendo de ellas, como también lo hacemos cuando ganamos. Porque sobre las batallas concluidas, ganar o perder, poco valen para la siguiente, pues es otra nueva y contra otro rival distinto.
En estos momentos un partido lo puede decidir un detalle, la falta de atención puede suponer un revés tan grande que luego vayas arrastrando durante el resto del choque. Hay que estar con los cinco sentidos bien dispuestos y además el jugador debe mantenerse atento a las indicaciones del entrenador, pues este es el que maneja toda la información y sabe muy bien cómo utilizar sus armas -los jugadores que el club ha puesto a su disposición- para sacar adelante cada encuentro. ¿Virtudes que se manejan? La humildad, tanto el entrenador como el jugador, al primero que no le entre un ataque de “entrenador” y esté al servicio de su plantilla, y el segundo que sepa aplicarse en las indicaciones recibidas, pues las órdenes dadas es para el conjunto del equipo, aunque siempre existe la indicación concreta y detallada para cada uno sobre los aspectos del juego propio y del contrario. Como se puede ver la humildad lleva consigo la disponibilidad, el luchar por hacer bueno al compañero, para que juntos superen al rival.
Crisis
diciembre 24, 2008 a las 9:13 am | Escrito en Cajón de sastre, Madre Teresa de Calcuta, Mis charcos | Deja un comentario
Crisis
diciembre 24, 2008 a las 9:13 am | Escrito en Cajón de sastre, Madre Teresa de Calcuta, Mis charcos | Deja un comentario
Crisis
diciembre 24, 2008 a las 9:13 am | Escrito en Cajón de sastre, Madre Teresa de Calcuta, Mis charcos | 9 comentarios
Un 4 de diciembre
diciembre 4, 2008 a las 10:01 am | Escrito en Familia, Mis charcos, Novena de la Inmaculada, Opus Dei | Deja un comentario
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