Las apariencias engañan

Julio 31, 2007 at 11:34 am | In Matrimonio | No Comments

Hace muchos años me preguntaba por qué los hombres regalaban una sortija “im-presionante” cuando se comprometían y, en proporción, un “anillitito” de nada cuando se casaban. La sortija de pedida o de compromiso siempre es preciosa, original, actual o heredada, única y generalmente de mayor valor que la alianza que se entrega en el matrimonio. Uno se compromete con una joya y se “entrega” con un anillito igual a un montón de anillitos más que se pueden encontrar en cualquier parte. ¡Vaya gracia!. Nada como decir: “en la salud, en la enfermedad, todos los días de mi vida” y… ya empezamos a bajar las referencias. ¡Un anillo como tantos otros!. Pensaba entonces.

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