Gente corriente, a pie de pista

Enero 17, 2008 at 9:53 am | In Aficiones, Familia, Mis charcos, Mons. Javier Echevarría, Normas de piedad, Opus Dei, Opusdei, Prelado, Santuario de Torreciudad, Torreciudad | 11 Comments

Hoy hace un mes que no actualizado este blog, ¡ya me vale!. Algunos me habéis escrito para preguntarme si me pasaba algo, nada, sólo que no me organizo suficientemente bien y que el dejar las cosas para mañana suele acabar en para nunca o casi nunca. Así que… toca ladrillo.

En este tiempo han ocurrido bastantes cosas, buenas y menos buenas, nada que no pueda tener solución. Hasta unas palabras del Prelado del Opus Dei para mi durante estas Navidades, después que yo le escribiera transcurrido un tiempo de las Jornadas Marianas de la Familia en Torreciudad. Con agradecimiento y alegría las recibí, pues ni me lo esperaba, para que digan luego algunos amigos que la Obra no es una familia, hasta para los cooperadores -mi caso- saca tiempo el Padre.

Con el equipo, progresamos adecuadamente. Eso de entrenar a un grupo de mujeres supone un reto interesante y lleno de gratas sorpresas. Este sábado jugamos en Logroño, donde esperamos sacar algo positivo. El día 1 de febrero jugamos lo que sería la Copa de la Reina pero que se llama Copa de España, por esas historias burocráticas o no se qué.

Según iba conociendo a cada jugadora y viéndolas entrenar, observando su calidad, su carácter, lo primero que me sorprendió era cómo, con la técnica que tenían, podían estar en esa situación en la clasificación. Cuando un equipo entra en la dinámica de perder el peligro es el acostumbrarse a ello. Consideraba también cómo era posible haber llegado a ciertos hábitos de juego, para nada positivos, y la actitud ante el error era bajar los brazos y no pelear la recuperación del balón.

Pues bien, todo eso lo trasladaba a mi vida y el cómo de un día para otro uno no deja de hacer las cosas por que sí, que de un día para otro a uno no le entra una crisis. Todo tiene una raíz y lo que tengo que hacer, siempre tendré que hacerlo, es saber encontrar el origen de algunos comportamientos: comodidad, pereza, para mañana, desde mañana, eso no tiene tanta importancia, por un día no pasa nada, no me entienden, no me quieren (¿entiendo y quiero yo como querría que lo hicieran conmigo?)… Llegaba a la conclusión de la importancia del examen de conciencia, cada noche, con humildad y sinceridad, es un encuentro en el que estamos Dios, mi Ángel Custodio y el que suscribe ¿a quién quiero engañar? Sería del género tonto. Después de cada sesión de entrenamiento, después de cada partido, considero –lo intento por lo menos- todos los detalles, porque el éxito en la competición está en esos pequeños detalles, o que nos cuesta un gol o que metamos un gol.

Otra cosa, que no se me pase. El verano pasado me leí el Compendio del Catecismo, me llevé la agradable sorpresa de encontrar en ese documento que mi vida de piedad, la que he aprendido a vivir en el Opus Dei, está ahí reflejada. Que aspectos como la oración, la Misa, los Sacramentos, el apostolado, la santidad y tantos otros, es obligación de todo hijo de la Iglesia. A esos que se molestan porque haya personas, hombres y mujeres que se esfuerzan por amar a Dios, que quieran que cada vez sean más los que traten al Señor, le conozcan y vivan en gracia, pues no se qué decirles, que consideren sobre si mismos primero y luego que seguiré rezando por ellos para que se acerquen más a Dios. Porque una persona que no está cerca de Dios, no la veo capaz de faltar a la verdad, a la caridad y a la justicia.

Jornada Mariana de la Familia: en autobús-guardería

Septiembre 11, 2007 at 9:54 am | In Familia, Mons. Javier Echevarría, Opus Dei, Opusdei, Prelado, Santuario de Torreciudad, Torreciudad | 8 Comments

Ya tocaba actualizar el blog, tenía que haber sido ayer, pero en fin así ando con el tiempo. Este fin de semana estuve por Torreciudad, en la Jornada Mariana de la Familia, y fue sencillamente muy emotivo para mi.
La hora de partida estaba prevista para el viernes a las 4 de la tarde, como suele pasar salimos media hora más tarde, siempre hay que ir con margen para estos casos. Reconozco que un viaje así nunca lo había hecho, esta es la distribución: 34 pequeñajos y 22 adultos. El plan era dormir en Zaragoza para salir la mañana siguiente camino de Huesca.

Realizamos la clásica parada de mitad de camino, en medio una película de un coche -no el fantástico, pero parecido- y rezo del Rosario dirigido por Álvaro en los misterios y por Miguel las letanías. Los dos andan por los 11-12 años y en su piedad se nota que sus padres tienen mucho que ver. Después de la parada de repostaje, puesta en marcha y otra peli.

Al llegar a Zaragoza nos perdimos, no solo en Madrid hay obras y el GPS del conductor hizo catacrás. Llegada al hotel y a buscar el restaurante para cenar. Los padres se turnaban para controlar la cena de los peques, que trasteaban más que comían, algunos. Después paseo, heladito y a dormir.

Por la mañana lo habitual, te levantas, desayunas, visita al Pilar y salida, que es donde quiero ir. Aunque me quedé con las ganas de ver a mi amigo Dimas.

Hacía unos dieciocho años que no veía al Prelado del Opus Dei, al Padre (como se le llama en la Obra). Entonces el Padre era Don Álvaro del Portillo. Me había creado yo mismo expectativas para saber cómo reaccionaría. No veía al Padre desde que dejé de ser de la Obra.

¡Me emocioné! y no me importa escribirlo. Según se acercaba la hora de la Santa Misa, que el presidió, se generaba una ganas enormes de escucharle. Los primeros minutos de la homilía estuve casi llorando, no se si de alegría, intentaba que penetrase en mi cabeza y en mi corazón lo que decía, lo que me decía.

No voy por la vida con un retrovisor, mirando lo que voy dejando atrás, claro que no. No soy un nostálgico y lamentero -de lamentarme- de lo que hice en mi “fuga”, pero sí que ahora tengo una percepción, creo que más objetiva o simplemente otra distinta a entonces, de lo que es eso de para siempre, para siempre… no volver la vista atrás… quemar las naves… ¡ser santo!. El tiempo no está solo para cumplir años, también para aprender y recomenzar.

Ser del Opus Dei, no es como apuntarse a un club social, a pasar el tiempo y rellenar las horas del día, bien con prácticas de piedad o con actividades varias. Ser del Opus Dei es mucho más, primero es la respuesta generosa a Dios a su llamada personal -vocación- y después luchar por ser santo cada uno en su trabajo, en su lugar en el mundo. En sus quehaceres habituales de familia, trabajo y amigos. Como todo el mundo, como todos. Ahora, como dije, soy cooperador del Opus Dei.

Después de la Misa, todos a prepararse para comer, amenizado con gente buena con sus actuaciones, sobre todo musicales. Por la tarde, a las cuatro, había tertulia con el Padre.

Una vez terminada la comida, me fui al Santuario para hacer la visita al Santísimo -es una práctica de piedad muy buena y consiste en devolver a Jesús la visita que me hizo en la Eucaristía, es lo que hacen los amigos-. En el camino me encontré con dos viejos amigos, que casualmente durante este verano me han venido mucho a la cabeza. A uno hacía, al menos, doce años que no le veía, es un granadino que coincidí con él en las Escuelas Familiares Agrarias y ahora anda por La Coruña; el otro, pues más de veinte años sin verle, en julio pregunté por él a un amigo y me dijo que se había ordenado sacerdote y estaba por Barcelona, ¡qué alegría me llevé cuando se acercó a mi en el momento que me vio!. Dos alegrías más se añadieron al día.
Llevo mucho escribiendo, intentaré, así me lo propongo, mañana escribir más sobre esta Jornada. Pongo varias fotos de los viajantes. Si sigo escribiendo ahora mismo, es muy posible que sea indiscreto conmigo mismo, más de lo que ya he sido.

Vacaciones artísticas

Julio 26, 2007 at 10:16 am | In Familia, Vacaciones | 1 Comment

Las vacaciones son un período de tiempo ideal para compartir, en familia, algunos de los placeres que pueden darnos las artes.
Planificar los viajes de manera que siempre quede un ratito para descubrir algo bello hecho por el hombre, nos abrirá todo un universo de posibilidades. Ruinas, edificios, museos, templos, pero también conciertos, teatro, danzas folklóricas, cine y… siempre quedará tiempo para abandonarse en manos de un buen libro.

Viajar con los hijos supone tener que renunciar a algunas cosas pero, en cambio, nos servirá para desarrollar su curiosidad, su capacidad de adaptación (que suele ser pequeña) y el gusto por conocer.

La mejor manera para que se aburran es intentar colocarles, a la fuerza, todo un ambicioso programa cultural. Hay que potenciar el interés, pero sin convertirlo en una obligación. Para los más pequeños habrá que “inventarse” algún juego. Algo que funciona muy bien es mostrarles fotografías de lo que se visitará para que luego ellos lo reconozcan satisfechos, en vivo y en directo. Nos será fácil que imaginen cómo debieron ser esas ruinas que contemplamos, en un esplendoroso tiempo pasado. Normalmente les gustará más conocer anécdotas e historias relacionadas con lo que están viendo, que fechas o nombres, pero si despertamos su interés, con el tiempo, querrán conocer más y se documentarán en libros, enciclopedias o en internet.

Si les damos un par de datos para que sepan diferenciar el arte gótico del arte románico, por ejemplo mediante los arcos de las ventanas, puede convertirse en un divertido juego de descubrimiento.

Todo aquello que vivimos con intensidad, va dejando un poso, lento y seguro que formará el gusto y el sentido estético. Un buen libro, una buena visita, un buen concierto… sin querer ser demasiado elevados, jamás se olvidarán.

Viajar y conocer mundo siempre nos enriquece. Nos hace más tolerantes y humanos. Muchas personas creen que el dinero invertido en viajar, se pierde en cuanto acaba el viaje. Yo creo que no. Lo que vivimos nos lo llevamos puesto. Uno puede invertir mucho dinero en un electrodoméstico, pero cuando se estropea ya se acabó. Invertir en cultura, es invertir en nuestro propio desarrollo y gozo.

Siempre será mejor planificar el propio viaje con independencia. No soy partidario de los viajes organizados porque, a veces, son una burbuja del propio país, que jamás llega a dejar que nos integremos en el entorno. No hace falta comunicarse, te cuentan todo en tu idioma, te llevan a comer, te llevan a dormir… es como ver un documental pero en directo. Normalmente, los viajes organizados por agencias, siempre estarán poco rato donde tú estarías más y dedican demasiado tiempo a aquello que no te interesa en absoluto.

Por otro lado, no creamos que aquel que puede permitirse viajes más caros y lujosos, llegando al otro lado del planeta, será más feliz. Un viaje, unas vacaciones, pueden ser toda una aventura aunque tan sólo nos desplacemos unos cuantos quilómetros de nuestro hogar. Interés por conocer, capacidad de sorpresa y un poco de espíritu aventurero son suficientes para que cualquier período vacacional nos permita conocernos mejor y nos regale imborrables recuerdos familiares para toda la vida.

¿Y qué es la vida sino un continuo viaje?

Sobrevivir en la playa

Julio 19, 2007 at 7:49 am | In Familia, Vacaciones | No Comments

De un blog muy bueno, lleno de historias y comentarios muy oportunos sobre la familia -y mucho más-, de una madre de familia, ponemos este post. Además está contado de una forma divertida y desde la experiencia. El blog se llama Mis jefes llevan chupete:
La servidumbre es una institución de Derecho Romano en la que un bien queda gravado en virtud del Derecho de un tercero distinto de su propietario. Sería el caso de un terreno gravado con una servidumbre de paso en virtud de la cual, el vecino o vecinos que tengan derecho, pueden atravesarlo para, por ejemplo, coger agua. Cuando voy a la playa, por algún motivo, siempre recuerdo con nostalgia las servidumbres de paso y de vistas.
Ir a la playa es una actividad sana y lúdica pero puede convertirse en una pesadilla: el olor a tortilla de la toalla roja o a coco de la crema de la toalla azul. La parejita que ha olvidado que tiene casa y dónde está. La que se olvidó de vestirse, la que no se dió cuenta que se ha comprado un bikini cuatro tallas más pequeño, los que se ponen crema como quien unta una inmensa tostada durante horas, el que perdió la vergüenza o nunca la tuvo… Elementos perturbadores de la paz y el orden puede haber muchos así que hemos de encontrar el modo de evitarlos. Los miembros del equipo de Mis Jefes sugerimos que, si quieres sobrevivir y disfrutar en la playa pongas en práctica el siguiente:
PROCEDIMIENTO TRIFÁSICO
FASE I.- Avistamiento: una vez se llega a la playa, sugerimos que desde cierta altura se haga una inspección ocular del terreno para evitar el asentamiento cerca de focos conflictivos.
1.-Para localizar el asentamiento se puede aplicar la misma teoría que para aparcar “si aparco al lado de la columna, la columna no se moverá y minimizaré el riesgo de colisión por un tercero”. Esto es, aprovecha las barreras naturales.
2.- Una vez localizado el punto geográfico de asentamiento examina el entorno. Identifica aquéllas “toallas” con quien te sientes más identificado. Sólo vas a pasar unas horas, pero unas horas de vacaciones. Nunca te sientes cerca de una toalla que no comprarías nunca…
3.- Si tienes intención de quedarte a comer en la playa, identifica el “equipaje” del entorno. Si las toallas prospectadas están acompañadas de un “nevera” grande y rígida te aconsejamos que busques otro sitio con provisiones más discretas.
FASE II.- Asentamiento:
1.- Una vez localizado el lugar idóneo hay que desplazarse con rapidez.
2.- Delimitar el terreno y poner la bandera: aconsejamos vivamente crear barreras “artificiales” para delimitar le terreno. Hay “toallas” bastante expansivas. Las bolsas de la playa son un instrumento bastante eficaz. Una murallita realizada por los niños, también.
3.- Etiquetaje: Poner los cubos, las palas y el rastrillo a razonable distancia del asentamiento delimita el terreno y lo identifica como zona infantil. Puede, aunque no lo garantizamos, servir como medida disuasoria para actividades no infantiles.
FASE III.- Estancia:
1.- Fundamental vigilar los tres peligros de la playa: el sol, el agua y la arena que lo invade todo.
2.- Si tus hijos tienen menos de cinco años tómatelo con calma. Para beneficiarse de las bondades del agua de mar no es necesario nadar. En cualquier caso, pásatelo fenomenal que para pasarlo mal siempre hay tiempo.
3.- Si has encontrado una toalla homogénea, ficha la sombrilla, así otro día la encontrarás más rápido y, andando el tiempo, a lo mejor te ahorras las fases I y II.
Este es el procedimiento que hemos ideado en Mis Jefes, dicho procedimiento se encuentra en fase de maduración por lo que son bienvenidas todas las ideas y sugerencias.

Aprovechar el tiempo

Junio 27, 2007 at 6:54 am | In Familia | 1 Comment

Fuente: SER AUDACES.

Cuando llegan los fines de semana o las vacaciones, muchos padres se echan a temblar pensando en la cantidad de horas libres de las que van a disponer sus hijos. Horas y horas que, si no se ocupan bien, pueden echar por tierra toda la labor educativa del año.

Hay personas que creen que estar de vacaciones y descansar supone no hacer nada. Quienes así piensan no se dan cuenta que las personas siempre hacemos algo y que no hacer nada ya es hacer algo, el vago. Si educar supone un proceso de mejora creciendo en virtudes, hacer el vago y dejarse vencer por la pereza nos lleva a ser peores personas. Los seres humanos avanzamos o retrocedemos, no existe la quietud.

Por todo ello propongo un solo propósito para los tiempos de descanso y vacaciónes, éste nos ayudará a vivir como personas de altura. Se resume en “vivir un horario”.

Vivir un horario no es vivir esclavizado, sino actuar con libertad. No es más libre quién hace las cosas según le apetecen sino quién cumple un horario aceptado libremente y porque quiere. El horario deberá adaptarse a las circunstancias y ser consensuado por todos, pero debe incluir: 1- Levantarse a una hora determinada, asearse, desayunar. 2- Dedicar un tiempo al estudio o la lectura. 3- Planificar un horario con los hijos acerca del tiempo que van a dedicar a la Tv, el ordenador, los video juegos, etc… 4- Comidas en familia. 5- Tiempos de tertulia o juegos en familia. 6- Excursiones, visitas culturales, montar en bicicleta, etc…. 7- Horario para acostarse.

“Si de verdad vale la pena hacer algo … vale la pena hacerlo a toda costa” escribió Chesterton y, rematando la cita, escribe David Isaacs: “La fortaleza es la virtud de los convencidos”. Los padres de familia deberíamos tomar nota.

Lo primero en la familia

Junio 15, 2007 at 7:54 am | In Familia | No Comments

¡Cómo ha pasado el tiempo! Ya estamos finalizando este curso, en el que desde Valencia a Torreciudad, pasando por Buendía y Vallecas, la familia ha sido nuestra preocupación y nuestra alegría. Ahora que se acerca el verano, y seguramente pasaremos más tiempo juntos y podremos dedicarnos un poco más al sano ejercicio de pensar con una cierta calma, me gustaría compartir con vosotros algunas ideas y reflexiones que nos ayuden a mejorar nuestra vida familiar.

En estos meses hemos hablado del papel fundamental de la familia como célula básica de la sociedad y de la Iglesia, como ese lugar donde uno se sabe amado por lo que es y no por lo que tiene o hace, donde “cada persona aprende a dar y recibir amor” (Benedicto XVI), y donde los hijos reciben la transmisión de la fe de los padres, que somos los primeros educadores en la fe.

Para llevar a cabo esta ingente tarea en nuestras familias y ayudar a otras familias, es indudable que hace falta un potente motor que ponga en marcha todo ese entramado familiar, y una caldera que alimente con su calor las relaciones familiares y de amistad. ¿De qué estoy hablando?: del amor entre marido y mujer.

Creo que es importante pararnos a considerar el papel absolutamente decisivo y trascendental que juega una fuerte relación conyugal, un amor profundo entre los esposos. Este amor constituye, en palabras de Tomás Melendo, “el núcleo de la vida familiar”. Nos preocupa mucho la educación de los hijos, conseguir que asimilen los valores que les transmitimos en nuestra tarea educativa, su felicidad. Pues toda esta actividad paterna debe basarse en el amor que los padres se tienen entre sí. Para que la familia avance y mejore, tenemos que mejorar los padres en primer lugar.

¿Qué necesitan realmente nuestros hijos? Que dirijamos nuestra mirada lo primero… hacia nosotros mismos. Puede parecer fuerte la siguiente afirmación, nuevamente tomada de mi amigo y gran experto Tomás Melendo, pero creo que debe hacernos pensar sobre nuestra vida: “la primera – y casi única – cosa que un hijo necesita para ser educado es que los padres se quieran entre sí”. Para ser felices, los hijos necesitan ver felices a sus padres. Los hijos tienen derecho a que nos queramos con un amor renovado y creciente día a día, y a que, como consecuencia de ese amor, les queramos a ellos de verdad, buscando su auténtico bien. Necesitan que les dediquemos lo mejor de nosotros mismos. En una palabra, tienen derecho a nuestro amor y a nuestra propia persona.

Será que las neuronas a final de curso están más desgastadas, pero creo que mejor que acabar con palabras mías voy a recurrir a una cita que a mí particularmente me encanta. Es de Ugo Borghello: “cuando se trae un hijo al mundo, se contrae la obligación de hacerlo feliz. Para lograrlo […] existe sobre todo el deber de hacer feliz al cónyuge, incluso con todos sus defectos. Para ser felices, los hijos necesitan ver felices a sus padres. El hijo no es feliz cuando se lo inunda de caricias o de regalos, sino sólo cuando puede participar en el amor dichoso de los padres. Si la madre está peleada con el padre, aun cuando luego cubra de arrumacos a su hijo, éste experimentará una herida profunda: lo que quiere es participar en la familia, en el amor de los padres entre sí. En consecuencia, engendrar a un hijo equivale a comprometerse a hacer feliz al cónyuge”.

Si os parece, en próximas tertulias podemos hablar de cómo mejorar en esta faceta. Pero eso será después del verano, cuando además estemos inmersos en la preparación del cincuentenario de Tajamar. Se avecina un año fascinante, así que procurad descansar y pensar un poquito en vacaciones. ¡Feliz verano a todos!

Santi García

La oración omnipotente de los niños

Junio 15, 2007 at 7:45 am | In Familia, Oración | No Comments
El 24 de febrero de 2007, a los 89 años de edad, fallecía mi querida madre a causa de una metástasis general que le habían diagnosticado a primeros de mes en el Gregorio Marañón.
Al saber su gravedad, mi mujer y yo hicimos saber a nuestros hijos las dificultades que había para que mi madre pudiera recibir los últimos sacramentos, pues por su poca formación apenas frecuentaba la iglesia, salvo cuando se venía con nosotros de vacaciones. Nos pusimos de acuerdo los cuatro para comenzar una novena a san Josemaría, pidiéndole la gracia de la conversión para mi madre. Los niños, además de la novena solían ofrecer alguna pequeña mortificación por su “yaya”, pues así la llamábamos en familia, y cuando algo no les gustaba decían: “Por la yaya, para que se cure y se convierta.”
El día de su fallecimiento, a primera hora de la mañana, mi mujer pudo hablar con ella a solas y, sin más dudas, pidió ver a un sacerdote, el cual la administró los últimos sacramentos sobre las 18,30. Aquella fue una tarde especial, pues los nietos y biznietos de mi madre la fueron dando un beso de despedida. Mi hijo mayor, Álvaro, se encontraba de cumpleaños en un club, y sobre las 19,30 le recogí para que pudiera despedirse de su abuela, pensando que no la quedaba mucho tiempo. De camino hacia casa le propuse rezar una parte del rosario por la “yaya”, y le explique que la habían administrado la Unción de Enfermos, y que lo ofrecíamos para que la Virgen se la llevara en sus brazos. Se le saltaron las lágrimas, y al llegar a casa fue corriendo a decirla lo mucho que la quería, a lo que su abuela le correspondió con un beso. Eran aproximadamente las 20,15 y Álvaro fue el último nieto que se despidió de ella. Sobre las 9 de esa noche mi madre fallecía en compañía de sus hijos y con Álvaro rezando por ella muy cerca de donde se encontraba.
Dentro de la pena por la pérdida de mi madre me queda la alegría de ver con qué cariño rezan los niños por los seres queridos, y cómo consiguen arrancar al Cielo los mayores favores que nosotros no conseguimos por nuestra falta de fe.

Santos Monge

Los más pequeños

Abril 25, 2007 at 12:05 pm | In Familia, Iglesia, Literatura | 1 Comment
Fuente: Aceprensa.

Niños muertos sin bautizar: del limbo a la salvación. Nuevo documento de la Comisión Teológica Internacional abandona la hipótesis del limbo e insiste en no retrasar el bautismo de los niños.

Fuente: Educar es Fácil.

Hijos lectores. La lectura tiene para nuestros hijos las virtudes de un complejo vitamínico: les prepara para el aprendizaje, les aporta vocabulario, les provee de experiencia, les proporciona conocimientos, les previene contra el aburrimiento, les abre horizontes…

¿En qué medida influyen los padres en los hijos?. Es evidente que los padres influyen en sus hijos. Sin embargo, saber en qué medida exacta y en qué ámbitos lo hacen no resulta tan sencillo. A los padres nos gusta creernos imprescindibles, y nos sentiríamos heridos en nuestro orgullo si alguien nos dijera que no lo somos. Necesitamos creer que lo que hacemos o dejamos de hacer tiene una trascendencia decisiva en el carácter, la personalidad o el futuro de nuestros hijos. Pero quizá no influya tanto lo que hacemos como lo que somos.

De todo un poco

Abril 4, 2007 at 7:52 am | In El Papa, Europa, Familia, Opus Dei | 2 Comments

Todos hemos hecho planes para estar estos días más tiempo con nuestra familia y seguro que también planificamos dónde vamos a ir a los Oficios de Semana Santa. Que esta semana sea santa de verdad, que descansemos, que carguemos pilas y vengamos todos mucho más fuertes. El lunes nos volveremos a leer.
Fuente: Almudi.
El seximonio. El auténtico matrimonio supone un elemento esencial en la configuración de la sociedad, en la transmisión de la cultura, en la organización de la convivencia en torno al parentesco…: forma parte esencial del bien común y merece un cuidadoso respeto jurídico y una consideración también pública por parte del Estado. Como es bien sabido, la realidad en España y en otros países es bien distinta.
El Papa y Europa. De nuevo, Benedicto XVI ha sorprendido por la fuerza de sus palabras y su estilo suave y optimista. Sus palabras rechinan ante lo que parece “políticamente incorrecto”, pero la opinión pública mundial respeta cada vez más la voz del Papa.

Fuente: Educar es fácil.

Fuente: Opus Dei.
Carta del Prelado (Abril 2007). Carta de Mons. Javier Echevarría a los fieles del Opus Dei. En el mes de Abril, el Prelado se detiene ante los acontecimientos que celebramos en la Semana Santa e invita a tratar a Jesucristo, Dios hecho hombre.

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