Siempre se puede hacer -y ser- mejor

julio 15, 2009 a las 8:29 am | Escrito en Aficiones, Humildad | Deja un comentario
El Barça tenía mejores individualidades, nosotros mejor grupo y el grupo se cargó en los play off a unos los favoritos al título: trabajo de equipo

Una de las virtudes que más se recalca en el mundo del deporte es la de la humildad. Dentro de las diversas definiciones que he leído sobre esta virtud, una de ellas es la de ausencia de soberbia. Cuando entrenaba, siempre consideré conveniente recordar al jugador que en cada entrenamiento tenemos que superar lo realizado en el anterior –lástima que en mi vida no haya sido tan coherente- y que aunque habrá días en el que entrenemos de pena, incluso lo mejor de ese día será el reconocer que ha sido así y que mañana no vuelva a suceder, poniendo más empeño y más concentración.

Cuando un jugador –o un entrenador- se creen que ya lo son todo, que no tienen nada que aprender ¿qué retos le quedan por superar? Ya no es capaz de encontrar puntos de mejora y, por lo tanto, yo a ese jugador no le quisiera para mi equipo, entre otros motivos porque no tendría buen ambiente de trabajo en el grupo, ya que, se supone, él nunca tendrá culpa de nada de lo que pudiera suceder en los momentos difíciles. A mi me gustan los jugadores ambiciosos, con capacidad de superar cualquier situación y honestos con su dedicación y entrega. Lo bueno de un partido es que dentro de ese mismo encuentro se dan otros muchos minipartidos, constantemente. Cuando un lance no nos sale bien y nos supera el adversario, en el siguiente tenemos la posibilidad de hacerlo nuestro. Si durante unos minutos el rival nos está superando, pedimos un tiempo muerto y retomamos la situación, llevando el juego adonde nosotros somos mejores que ellos.

En nuestra vida diaria es cosa buena eso, que uno se equivoque y meta la pata, porque son ese tipo de detalles los que nos ayudarán a ser más tolerantes y comprensivos con las equivocaciones de los demás. Es decir, si somos capaces de reconocer nuestras limitaciones (y nuestros fracasos), es más que probable que nos convirtamos en más humanos. Nos puede ayudar si detrás de cada eso que consideramos un error de esa persona -según nuestra opinión-, somos capaces de ver no tan solo a alguien que se esfuerza por ser mejor, sino un alma en busca de Dios.

Siempre se puede hacer -y ser- mejor

julio 15, 2009 a las 8:29 am | Escrito en Aficiones, Humildad | Deja un comentario
El Barça tenía mejores individualidades, nosotros mejor grupo y el grupo se cargó en los play off a unos los favoritos al título: trabajo de equipo

Una de las virtudes que más se recalca en el mundo del deporte es la de la humildad. Dentro de las diversas definiciones que he leído sobre esta virtud, una de ellas es la de ausencia de soberbia. Cuando entrenaba, siempre consideré conveniente recordar al jugador que en cada entrenamiento tenemos que superar lo realizado en el anterior –lástima que en mi vida no haya sido tan coherente- y que aunque habrá días en el que entrenemos de pena, incluso lo mejor de ese día será el reconocer que ha sido así y que mañana no vuelva a suceder, poniendo más empeño y más concentración.

Cuando un jugador –o un entrenador- se creen que ya lo son todo, que no tienen nada que aprender ¿qué retos le quedan por superar? Ya no es capaz de encontrar puntos de mejora y, por lo tanto, yo a ese jugador no le quisiera para mi equipo, entre otros motivos porque no tendría buen ambiente de trabajo en el grupo, ya que, se supone, él nunca tendrá culpa de nada de lo que pudiera suceder en los momentos difíciles. A mi me gustan los jugadores ambiciosos, con capacidad de superar cualquier situación y honestos con su dedicación y entrega. Lo bueno de un partido es que dentro de ese mismo encuentro se dan otros muchos minipartidos, constantemente. Cuando un lance no nos sale bien y nos supera el adversario, en el siguiente tenemos la posibilidad de hacerlo nuestro. Si durante unos minutos el rival nos está superando, pedimos un tiempo muerto y retomamos la situación, llevando el juego adonde nosotros somos mejores que ellos.

En nuestra vida diaria es cosa buena eso, que uno se equivoque y meta la pata, porque son ese tipo de detalles los que nos ayudarán a ser más tolerantes y comprensivos con las equivocaciones de los demás. Es decir, si somos capaces de reconocer nuestras limitaciones (y nuestros fracasos), es más que probable que nos convirtamos en más humanos. Nos puede ayudar si detrás de cada eso que consideramos un error de esa persona -según nuestra opinión-, somos capaces de ver no tan solo a alguien que se esfuerza por ser mejor, sino un alma en busca de Dios.

Aplicación al juego real

junio 4, 2009 a las 8:27 am | Escrito en Aficiones, Cajón de sastre, Lectura, Santidad, Santos | Deja un comentario
Las que visten de negro eran jugadoras “mías”

Cuando entrenaba, casi siempre llegaba con tiempo suficiente al pabellón donde lo hacíamos. Esto me permitía observar entrenamientos de equipos de otros deportes: baloncesto, hockey sobre patines o balonmano. Solía situarme en uno de los fondos de la pista, desde donde contemplaba los ejercicios que practicaban con una visión total del espacio. De esta forma he sacado en ocasiones, más de las que uno pueda suponer, ejercicios que luego aplicaba al fútbol sala, lo que es en la búsqueda de lograr ciertos objetivos en el juego: tarea defensiva, elaboración del juego, finalización…

De igual forma me pasa cuando leo las historias o escritos de los santos de la Iglesia, que con su vocación específica –jesuita, carmelita, franciscano, sacerdote, todos- sirvieron ejemplarmente a Dios en su camino. Con esto quiero decir que aunque el Señor nos haya “colocado” en un lugar concreto, de todos se aprende y se termina por incorporar material para la propia vida. Es lo bueno que tiene la Iglesia, que todo es para todos.

Ahora me estoy leyendo el libro “Historia de un alma” y la verdad que me está calando. Aunque nunca seré carmelita, si que es cierto que hay hechos de la vida de esta santa que me conmueven y cada día “saco” apuntes nuevos. Tenemos que aprovechar la vida de los santos, de todos, son nuestros mejores espejos para mirarnos en Dios, pero el primero es Jesucristo.

Aplicación al juego real

junio 4, 2009 a las 8:27 am | Escrito en Aficiones, Cajón de sastre, Lectura, Santidad, Santos | Deja un comentario
Las que visten de negro eran jugadoras “mías”

Cuando entrenaba, casi siempre llegaba con tiempo suficiente al pabellón donde lo hacíamos. Esto me permitía observar entrenamientos de equipos de otros deportes: baloncesto, hockey sobre patines o balonmano. Solía situarme en uno de los fondos de la pista, desde donde contemplaba los ejercicios que practicaban con una visión total del espacio. De esta forma he sacado en ocasiones, más de las que uno pueda suponer, ejercicios que luego aplicaba al fútbol sala, lo que es en la búsqueda de lograr ciertos objetivos en el juego: tarea defensiva, elaboración del juego, finalización…

De igual forma me pasa cuando leo las historias o escritos de los santos de la Iglesia, que con su vocación específica –jesuita, carmelita, franciscano, sacerdote, todos- sirvieron ejemplarmente a Dios en su camino. Con esto quiero decir que aunque el Señor nos haya “colocado” en un lugar concreto, de todos se aprende y se termina por incorporar material para la propia vida. Es lo bueno que tiene la Iglesia, que todo es para todos.

Ahora me estoy leyendo el libro “Historia de un alma” y la verdad que me está calando. Aunque nunca seré carmelita, si que es cierto que hay hechos de la vida de esta santa que me conmueven y cada día “saco” apuntes nuevos. Tenemos que aprovechar la vida de los santos, de todos, son nuestros mejores espejos para mirarnos en Dios, pero el primero es Jesucristo.

No hay nada im posible: hemos eliminado al Barça

mayo 25, 2009 a las 8:43 am | Escrito en Aficiones, Confesión, espíritu deportivo | Deja un comentario
Un pequeño ejemplo de que en esta vida no hay nada imposible es lo que nuestro equipo ha conseguido este fin de semana en el Palau Braugrana: eliminar a uno de los grandes del fútbol sala, y además venciéndoles también en su terreno. Ya en el primer encuentro, en nuestro pabellón, les superamos merecidamente. Este fin de semana comienzan las semifinales, en esta ocasión el rival es más duro -se supone-, actualmente es el campeón de Europa y de la Copa de España, además del vigente campeón de liga.

Somos el único equipo de toda la división de honor compuesto por jugadores nacionales, todo “producto” nacional, ni nacionalizado ni nada. El único “extranjero” es Luis, que nació en Zaragoza, todos los demás jugadores madrileños.

Esto es como la vida misma. Si nos tomamos los obstáculos con espíritu deportivo seguro que los pasamos por encima, o de lado, pero los pasaremos. Una de las cosas necesarias para ir a luchar es ir desprendido de nuestro yo, porque como vayamos cargados de egoísmo es cuando nuestras posibilidades de derrota tomarán enteros. También es necesario acudir a los medios para estar en gracia y uno de ellos es la confesión. Y recordar: lo malo no es meter la pata, es dejarla metida dentro.

No hay nada im posible: hemos eliminado al Barça

mayo 25, 2009 a las 8:43 am | Escrito en Aficiones, Confesión, espíritu deportivo | Deja un comentario
Un pequeño ejemplo de que en esta vida no hay nada imposible es lo que nuestro equipo ha conseguido este fin de semana en el Palau Braugrana: eliminar a uno de los grandes del fútbol sala, y además venciéndoles también en su terreno. Ya en el primer encuentro, en nuestro pabellón, les superamos merecidamente. Este fin de semana comienzan las semifinales, en esta ocasión el rival es más duro -se supone-, actualmente es el campeón de Europa y de la Copa de España, además del vigente campeón de liga.

Somos el único equipo de toda la división de honor compuesto por jugadores nacionales, todo “producto” nacional, ni nacionalizado ni nada. El único “extranjero” es Luis, que nació en Zaragoza, todos los demás jugadores madrileños.

Esto es como la vida misma. Si nos tomamos los obstáculos con espíritu deportivo seguro que los pasamos por encima, o de lado, pero los pasaremos. Una de las cosas necesarias para ir a luchar es ir desprendido de nuestro yo, porque como vayamos cargados de egoísmo es cuando nuestras posibilidades de derrota tomarán enteros. También es necesario acudir a los medios para estar en gracia y uno de ellos es la confesión. Y recordar: lo malo no es meter la pata, es dejarla metida dentro.

Cuidado de los detalles

abril 14, 2009 a las 10:33 am | Escrito en Aficiones, Cajón de sastre, Lucha y deporte, Mis charcos | Deja un comentario
Esta foto es del partido que jugamos el pasado 14 de febrero en nuestro pabellón contra el Barça, ¡¡¡ganamos!!!

Al igual que el curso académico, la competición deportiva está llegando a sus últimos momentos. El División de Honor masculino -también tenemos uno femenino- se está jugando estar en los play off que dan la posibilidad de pelear por el título de liga. El femenino está realizando una magnífica temporada, después de superar el año pasado la novatada del ascenso que supuso pasarlo muy mal, deportivamente, hasta conseguir salvar la categoría. En las categorías inferiores tenemos luces y sombras, pero cumplimos con los objetivos marcados que están dentro de la formación integral que nos propusimos: formar hombres y jugadores, además unido, sin importar los resultados -pero queremos ganar, conste- y sí el inculcarles valores humanos dentro de la competición.

Los más grandes en los entrenamientos ahora afinan más, mucho más. Nos es momento de descuidos, sabiendo asumir las derrotas -como la del sábado pasado- aprendiendo de ellas, como también lo hacemos cuando ganamos. Porque sobre las batallas concluidas, ganar o perder, poco valen para la siguiente, pues es otra nueva y contra otro rival distinto.

En estos momentos un partido lo puede decidir un detalle, la falta de atención puede suponer un revés tan grande que luego vayas arrastrando durante el resto del choque. Hay que estar con los cinco sentidos bien dispuestos y además el jugador debe mantenerse atento a las indicaciones del entrenador, pues este es el que maneja toda la información y sabe muy bien cómo utilizar sus armas -los jugadores que el club ha puesto a su disposición- para sacar adelante cada encuentro. ¿Virtudes que se manejan? La humildad, tanto el entrenador como el jugador, al primero que no le entre un ataque de “entrenador” y esté al servicio de su plantilla, y el segundo que sepa aplicarse en las indicaciones recibidas, pues las órdenes dadas es para el conjunto del equipo, aunque siempre existe la indicación concreta y detallada para cada uno sobre los aspectos del juego propio y del contrario. Como se puede ver la humildad lleva consigo la disponibilidad, el luchar por hacer bueno al compañero, para que juntos superen al rival.

Se trata de eso, de ganar al rival en el minuto 40. De nada me vale ir ganando durante 39 minutos por delante si en el último lo tiramos por falta de atención o por no pedir un cambio cuando ya físicamente no podemos dar más o porque el entrenador se haya podido descuidar en algo. Hay que superar al rival técnica, física, táctica y psicológicamente. Nunca ha sabido mejor una victoria que se ha cimentado en un esfuerzo terrible, la recompensa que da lo paga sobradamente.

Cuidado de los detalles

abril 14, 2009 a las 10:33 am | Escrito en Aficiones, Cajón de sastre, Lucha y deporte, Mis charcos | Deja un comentario
Esta foto es del partido que jugamos el pasado 14 de febrero en nuestro pabellón contra el Barça, ¡¡¡ganamos!!!

Al igual que el curso académico, la competición deportiva está llegando a sus últimos momentos. El División de Honor masculino -también tenemos uno femenino- se está jugando estar en los play off que dan la posibilidad de pelear por el título de liga. El femenino está realizando una magnífica temporada, después de superar el año pasado la novatada del ascenso que supuso pasarlo muy mal, deportivamente, hasta conseguir salvar la categoría. En las categorías inferiores tenemos luces y sombras, pero cumplimos con los objetivos marcados que están dentro de la formación integral que nos propusimos: formar hombres y jugadores, además unido, sin importar los resultados -pero queremos ganar, conste- y sí el inculcarles valores humanos dentro de la competición.

Los más grandes en los entrenamientos ahora afinan más, mucho más. Nos es momento de descuidos, sabiendo asumir las derrotas -como la del sábado pasado- aprendiendo de ellas, como también lo hacemos cuando ganamos. Porque sobre las batallas concluidas, ganar o perder, poco valen para la siguiente, pues es otra nueva y contra otro rival distinto.

En estos momentos un partido lo puede decidir un detalle, la falta de atención puede suponer un revés tan grande que luego vayas arrastrando durante el resto del choque. Hay que estar con los cinco sentidos bien dispuestos y además el jugador debe mantenerse atento a las indicaciones del entrenador, pues este es el que maneja toda la información y sabe muy bien cómo utilizar sus armas -los jugadores que el club ha puesto a su disposición- para sacar adelante cada encuentro. ¿Virtudes que se manejan? La humildad, tanto el entrenador como el jugador, al primero que no le entre un ataque de “entrenador” y esté al servicio de su plantilla, y el segundo que sepa aplicarse en las indicaciones recibidas, pues las órdenes dadas es para el conjunto del equipo, aunque siempre existe la indicación concreta y detallada para cada uno sobre los aspectos del juego propio y del contrario. Como se puede ver la humildad lleva consigo la disponibilidad, el luchar por hacer bueno al compañero, para que juntos superen al rival.

Se trata de eso, de ganar al rival en el minuto 40. De nada me vale ir ganando durante 39 minutos por delante si en el último lo tiramos por falta de atención o por no pedir un cambio cuando ya físicamente no podemos dar más o porque el entrenador se haya podido descuidar en algo. Hay que superar al rival técnica, física, táctica y psicológicamente. Nunca ha sabido mejor una victoria que se ha cimentado en un esfuerzo terrible, la recompensa que da lo paga sobradamente.

Nuevo año, vuelta a las tradiciones

enero 8, 2009 a las 9:10 am | Escrito en Aficiones, Anti Opus, Benedicto XVI, Bioética, Caridad, El Papa. Benedicto XVI, Eutanasia, ex-opus, Iglesia, Opus, Opus Dei, Opus Dei al día, Opusdei, opuslibros, Papa | 10 comentarios
Foto del blog de Javier titulada “minero de piedra”. Nosotros no somos de piedra

Recuerdo que cuando entrenaba, el día del partido, mantenía una serie de hábitos -algunos los podrán calificar de tontos e insignificantes- pero que a mi -a nosotros, los entrenadores- me ayudaban para llegar al encuentro lo mejor preparado posible. No por lo que yo hiciera luego íbamos a ganar, para nada, pues el resultado no dependía de mí sino de los jugadores que participan en el juego, en la cancha. Pero también es cierto que de la lectura que vayamos realizando del choque, de cómo efectuemos los cambios, el pedir oportunamente un tiempo muerto… puede modificar el rumbo del partido en un momento determinado.

Pues de alguna manera esto es lo que me he propuesto para este nuevo año. Volver a retomar modos con respecto a este blog. No se si me quedará tiempo para dejar comentarios en otros, pero aún así me acuerdo de los amigos. Con algunos hablo por el messenger, por mail, con otros por teléfono y a varios ya me los encuentro por ahí.

Hay una cosa que llevo dentro desde hace unos días, con el tiempo me extenderé algo más. La semana pasada estuve con una persona tomando un café y me di cuenta de lo grande que es que Dios te llame, con nombre y apellidos (por mi nombre y apellidos) para ayudarle en llevar a los demás hacia Él y que mi vida se oriente a Él en un camino determinado, dentro de la gran diversidad que hay en la Iglesia para elegir ese itinerario. También aprendí cómo se puede empequeñecer esa llamada si casi todo lo dejamos en el yo o en lo mío y lo mal que hacen los demás las cosas, sin tener en cuenta que nosotros también podemos equivocarnos y caemos en hacer lo que criticamos. Recordé que algo había escrito al respecto tomado de Jacques Philippe “La libertad interior” y que está en este post, en verde. Sugiero leerlo detenidamente.

Por último, dejo varios enlaces, en mi opinión interesantes y actuales:

- El juicio que decide todo, de Catholic.net.

Nuevo año, vuelta a las tradiciones

enero 8, 2009 a las 9:10 am | Escrito en Aficiones, Anti Opus, Benedicto XVI, Bioética, Caridad, El Papa. Benedicto XVI, Eutanasia, ex-opus, Iglesia, Opus, Opus Dei, Opus Dei al día, Opusdei, opuslibros, Papa | Deja un comentario
Foto del blog de Javier titulada “minero de piedra”. Nosotros no somos de piedra

Recuerdo que cuando entrenaba, el día del partido, mantenía una serie de hábitos -algunos los podrán calificar de tontos e insignificantes- pero que a mi -a nosotros, los entrenadores- me ayudaban para llegar al encuentro lo mejor preparado posible. No por lo que yo hiciera luego íbamos a ganar, para nada, pues el resultado no dependía de mí sino de los jugadores que participan en el juego, en la cancha. Pero también es cierto que de la lectura que vayamos realizando del choque, de cómo efectuemos los cambios, el pedir oportunamente un tiempo muerto… puede modificar el rumbo del partido en un momento determinado.

Pues de alguna manera esto es lo que me he propuesto para este nuevo año. Volver a retomar modos con respecto a este blog. No se si me quedará tiempo para dejar comentarios en otros, pero aún así me acuerdo de los amigos. Con algunos hablo por el messenger, por mail, con otros por teléfono y a varios ya me los encuentro por ahí.

Hay una cosa que llevo dentro desde hace unos días, con el tiempo me extenderé algo más. La semana pasada estuve con una persona tomando un café y me di cuenta de lo grande que es que Dios te llame, con nombre y apellidos (por mi nombre y apellidos) para ayudarle en llevar a los demás hacia Él y que mi vida se oriente a Él en un camino determinado, dentro de la gran diversidad que hay en la Iglesia para elegir ese itinerario. También aprendí cómo se puede empequeñecer esa llamada si casi todo lo dejamos en el yo o en lo mío y lo mal que hacen los demás las cosas, sin tener en cuenta que nosotros también podemos equivocarnos y caemos en hacer lo que criticamos. Recordé que algo había escrito al respecto tomado de Jacques Philippe “La libertad interior” y que está en este post, en verde. Sugiero leerlo detenidamente.

Por último, dejo varios enlaces, en mi opinión interesantes y actuales:

- El juicio que decide todo, de Catholic.net.
Página siguiente »

Blog de WordPress.com. | Tema Pool by Borja Fernandez.
Entradas y comentarios: feeds.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.