¿Damos un paso más?

Noviembre 15, 2007 at 10:23 am | In Cajón de sastre, Mis charcos, Opus Dei, Opusdei |

A la hora de comenzar a escribir siempre me pongo con una ligera idea, a veces muy remota, de lo que quiero plasmar. Lo que peor llevo son las primeras líneas, pues en ocasiones con la introducción hecha he cambiado sobre la marcha de tema. No se si esto también os ocurrirá a vosotros.

Es cierto, es un hecho viendo la fecha del último post, que hace tiempo que no he “colgado” nada. No por ello he dejado de visitar los clásicos de la red, dejando algún que otro comentario, pocos vale. Hoy tengo varias ideas en la cabeza, pero hay una, sobre todo una, que me ronda bastante últimamente: catequesis.

Más de una vez hemos escuchado que no hay nada más cierto que lo que te enseña la escuela de la vida. Una de las conclusiones a la que podemos llegar, por lo menos yo, es que en este mundo no se trata tanto de convencer a alguien, sino de demostrarles. También aprendí que no hay que dar nada ni por sabido ni por supuesto. ¡Cuánta verdad!

No hace falta más que escuchar, o leer, las noticias cada día. Poco a poco intentan sacar –alejar- a Dios de la persona. Por eso tenemos que “utilizar”, qué mal suena ¿no?, el cara a cara, que lo que decimos tenga sintonía con lo que vivimos. ¿Por qué nos avergonzamos de nuestra condición de cristianos? ¿Luego nos lamentamos de lo que pasa?

También, aunque tengo que seguir pensando sobre estos temas, hay bastante de comodidad -sin generalizar, claro- cuando se dice que se pierde la fe; me falta libertad; no tengo paz… Si me preguntas, ¿cuándo has sido verdaderamente feliz? No tengo más remedio que responder la verdad: cuando más cerca de Dios estaba. En esos momentos, en el trato sincero con el Señor, uno siente la auténtica libertad, la auténtica paz. Dejamos de tener esos sentimientos, cuando cambiamos el orden de valores, cuando anteponemos el yo a cualquier circunstancia y dejamos a Dios y a los demás aparcados. Entonces entra nuestra vena crítica de todo y lo único que tenemos que realizar no lo hacemos: examen de conciencia y ser sinceros para encontrar en nosotros mismos “las causas” de los defectos de los demás.

Al final, ¿veis?, no escribí de lo que de verdad quería Se que tengo que actualizar más este blog, pero también podéis visitar el apartado de “otros blogs”. Al tiempo, que es de los mejores aliados que tenemos, o no. Se verá, depende de cada uno, de nadie más.

14 comentarios »

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  1. La escuela de la vida enseña es verdad pero no da muchas explicaciones. Para eso hay que buzear más hondo y escuchar la Voz que te lo explica todo, soloque a veces no queremos entender.
    Defectos? He leido en algun lado que los defectos que más nos molestan en el otro son aquellos que mas se parecen a los nuestros ;)
    Escribir? no es que no haya nada que decir, la inspiración no siempre está, hay que aprovecharla cuando aparece. Un profesor de literatura recomendaba andar con lapiz y papel en la mano pues las buenas ideas, las verdaderas inspiraciones suelen aparecer solo una vez para luego desaparecer y no volver….

    Comentario por Ljudmila — Noviembre 15, 2007 #

  2. La vida con los golpes te va moldeando. También decía un amigo mío, ¿qué será de él?, que lo malo no es meter la pata, sino dejarla dentro.

    De la inspiración, no sé, más me acojo a no saber encontrar tiempo. Pero bueno, siempre voy con una libreta en el bolsillo, pero no solo por si me ocurren cosas para el blog.

    Comentario por Ángel — Noviembre 15, 2007 #

  3. Qué bien que hasy vuelto!!!. Ya me he visitado los enlaces brevemente. Prometo frecuentarlos más pero en horario no laboral…Son para leerlos des-pa-ci-to!

    Hacía tiempo que no oía lo de meter la pata…

    Un saludo

    Comentario por Benita Pérez-Pardo — Noviembre 15, 2007 #

  4. Alegría “verte” de nuevo. Como siempre, sereno y haciéndonos pensar. Y lo a gusto que se está en tu sala…

    Comentario por Marta — Noviembre 15, 2007 #

  5. ¡¡Eso!!
    Congruencia actuar-pensar porque no hay nada más para cambiar a los demás que nuestro ejemplo..,
    Me ha gustado tu blog, pondré un enlaces.
    Saludos

    Comentario por Mariana :) — Noviembre 16, 2007 #

  6. Me ha llamado la atención tu frase “¿cuándo has sido verdaderamente feliz?”… Y me he sonreido pensando: pues anda que no te quedan años de vida y sorpresas…

    Comentario por Néstor — Noviembre 16, 2007 #

  7. “Benita”, gracias por venir.

    Marta, a tu blog si que da gusto ir. Sin sensiblerías.

    Mariana, muchas gracias hago lo mismo.

    Es cierto Néstor, toda una vida por delante.

    Comentario por Ángel — Noviembre 16, 2007 #

  8. Que bien verte¡, perdón leerte¡¡
    Las primeras lineas… como las temo.

    Comentario por mara — Noviembre 16, 2007 #

  9. Ángel… menos mal que las primeras líneas no te han paralizado para seguir escribiendo. Es cuestión de saber mirar, saber escuchar, saber que hay personas que esperan tus letras… y ¡lanzarse, como haces! Gracias por tu entrada. Un saludo desde Sevilla y no dejes de actualizar el blog, please..

    Comentario por juanjomolina — Noviembre 17, 2007 #

  10. Es curioso, este post es una mezcla de los de Rocío Arana y de Benita Pérez Pardo. ¿Todo el mundo está en crisis?

    Comentario por Jesús Sanz Rioja — Noviembre 18, 2007 #

  11. Jejejeje… a todos nos pasa… Bendiciones.

    Comentario por Cristian — Noviembre 19, 2007 #

  12. Hoy en dia se encuentra mucho blog “espiritual” en la web.

    En general me dan bastante vergüenza ajena -limitación personal-, pero el tuyo sin ser espiritual siempre tiene mensajito.

    Me gusta.

    Comentario por DIER — Noviembre 19, 2007 #

  13. Hola Ángel:

    Yo también soy de esas que empiezan con una idea y acaban por los “cerros de Úbeda”, pero eso igualmente tiene su encanto.

    Me trasmites paz y eso se agradece.

    Un saludo

    Comentario por Mar — Noviembre 20, 2007 #

  14. Hola Ángel, hace tiempo que no conectamos… Y más que va a pasar, porque mañana me toca a mí, me voy una semana a cuidar y repasar mi vida interior, para poner orden, recuperar perspectiva, afianzar propósitos, ganar fuerza y alegría, situarme en la realidad real de las cosas de aquí y de allí, establecer prioridades y reestablecer proporciones. Supongo que ya sabes de qué estoy hablando…

    Tú fuiste a Molino, ¿no?; pues yo me voy a Torreciudad, no pienso ser menos…

    Me acordaré de ti, nobleza obliga.
    Saludos y hasta la vuelta.

    Comentario por cambiaelmundo — Noviembre 27, 2007 #

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