¿Quién dijo fácil?

Febrero 28, 2007 at 7:21 am | In Mis charcos | 1 Comment

Con motivo de varias conversaciones que mantuve ayer con amigos, consideraba el recorrido de mi vida. Buscando algún símil, me vino a la cabeza el de una carretera. Sabemos nuestro destino (el cielo) y conocemos los medios (Sacramentos y oración). Me imagina el camino para llegar al final: rectas, curvas, puertos, bajadas, autopistas, comarcales, caminos de tierra …

En las rectas, parece que vemos nítido el objetivo de nuestro viaje. Nos hace pensar ¡qué poco queda y qué bien vamos de tiempo!. Pero no vemos que la carretera da un giro y nos sorprende un puerto, al coche le cuesta tirar. Después se acentúa el imprevisto con unas curvas y encima se pone a llover. Se nos hace interminable esa parte. Nos entran dudas, “si lo llego a saber, no vengo”. En ese momento perdemos de vista el final y que todo acabará cuando lleguemos.

Durante el trayecto podemos imaginarnos cualquier tipo de situación que acreciente la dificultad del viaje: nieve, granizo, sol estupendo, momentos que nos entra sueño … No se, cualquier experiencia que hayamos tenido en alguno que tuvimos.

Vivir es encontrarse con dificultades. Unas veces las buscamos nosotros, son esas en las que solemos perder la presencia de Dios, nos falta rectitud de intención en el obrar, o simplemente nos vienen dadas. Las consideramos cruces, en ocasiones grandes cruces que no nos merecemos. Comparamos, sin darnos realmente cuenta, la Cruz de Jesús con nuestras pequeñeces. Hay que ser valientes y afrontar los hechos. Oí decir alguna vez que hemos venido al Gólgota y no al Tabor, aunque durante nuestra vida obviamente tendremos momentos de Tabor. Los hubo, los hay y los habrá.

En ocasiones las pegas nos las pondrán nuestros amigos, nuestra familia, nuestros compañeros. Nos dirán, incluso se mofarán, que no se lleva el rezar, el preocuparse por demás, que hay que disfrutar de la vida (¡son cuatro días!). En esas ocasiones tenemos la oportunidad de no avergonzarnos de ser discípulos de Cristo, hijos de la Iglesia. No actuemos como hizo San Pedro, negando al Señor. No nos dejemos arrastrar por los motivos humanos.

Si fuere así, si nos arrastra la corriente, tenemos los medios para “reparar” el vehículo: los Sacramentos. Acudir a la confesión y después a la Eucaristía. Cristo presente, nos da el perdón y se nos da Él mismo. En asuntos del alma hay que ser plenamente sinceros, por nuestro bien. Seríamos bastantes torpes si por querer quedar bien mintiéramos sobre nosotros. Por eso para acudir a una confesión bien preparada nos ayudará a realizar todos los días un pequeño examen de conciencia, donde veremos las cosas que me han apartado de Dios, las cosas que hice bien, en qué virtudes debo y puedo mejorar, cómo evito las ocasiones de pecado, cómo es mi trato con los demás …

No hay que dudar, no hay que volver la vista atrás una vez comenzado el camino. Debemos dejarnos ayudar, siendo dóciles a las insinuaciones que nos pueda hacer el Señor en esos momentos de oración o cuando estamos recogidos haciendo un rato de acción de gracias por haberle recibido en Misa. Considerar que la vocación es un beso de Dios en la frente, una llamada por nuestro mismo nombre a seguirle. El Señor no se dejará ganar en generosidad por nosotros. ¿Qué es duro y difícil? Por supuesto. ¿Qué no me entienden? Aquí, en esos momentos magníficos que tuve como entrenador, en una ocasión me salió un chascarrillo con un jugador (ahora es un gran amigo, va a ser padre) y cuando hablábamos por qué le echaba alguna bronca por cosas que hacía durante el partido me decía “es que no me entiendes”. Le contestaba ¿eres incomprendido o incomprensible?, es decir, lo que haces ¿te buscas a ti, te adornas, o buscas el bien del equipo?. Ahí están los resultados: gran amigo y gran jugador.

Que sepamos, que sepa, apartar lo que sobre de mi vida, que no me cree necesidades ni caprichos. Que no tenga miedo al sacrificio. Que me abandone más en Dios, ayudado por una dirección espiritual sincera, yendo a las causas y la raíz de mis conflictos, que mentir en esto es tirar piedras a mi tejado.

Hablo de vocación cuando yo dejé la mía. Es muy importante que establezcamos una jerarquía en nuestro corazón, que aprendí en la Obra: Dios, los demás y en tercer lugar … yo, muy en tercer lugar. Buena medida a la hora de hacer examen por la noche será en qué lugar ha estado ese yo durante el día. Esto me faltó, es uno de los motivos … que ya hablaré.

Este blog también en …

Febrero 27, 2007 at 9:06 am | In Mis charcos | 2 Comments

Desde el pasado viernes este blog se puede ver en opusdeialdia.org.

En unos días tomaré la decisión definitiva de qué hacer. Si escribo en los dos sitios o bien me paso definitivamente a la página web. Ya diré.

La situación de un equipo.

Febrero 27, 2007 at 7:41 am | In Aficiones, Los demás, Opus Dei | No Comments

(Nuestro equipo “grande” en un partido, somos los de gris y es en nuestro pabellón).

Tenemos un equipo filial que compite en Nacional A, viene a ser la tercera categoría a nivel nacional. El equipo es muy joven y en momentos decisivos de cada encuentro le falta la experiencia necesaria para saber jugar esos minutos tan díficiles, con tranquilidad y sabiendo manejar lo que los técnicos llaman el “tiempo de partido”.

En la actualidad ocupamos puestos de descenso y en los dos siguientes encuentros jugaremos contra rivales directos para esas plazas. El jueves pasado me acerqué al entrenamiento, es una de mis responsabilidades en el Club, y estuve hablando con cada persona que integra la plantilla: cuerpo técnico y jugadores. Con motivo del blog que tenemos, hice una foto a cada uno y les pedía que me dieran un titular para añadirlo después.

Algunos me preguntaban que qué decían, la mayoría. Les comentaba que se olvidaran de lo hecho y pasado hasta ahora y que pensaran en lo que tenía que ocurrir desde ese momento. Conseguimos aportar un punto optimista al asunto y al que más había que animar en su trabajo era al entrenador. Entrenador = de los oficios más solitarios del mundo, tiene que animar y motivar a sus jugadores y ¿quién le anima a él? He vivido ese tipo de situaciones y francamente se pasa muy mal. Dando vueltas a posibles soluciones, en cada jugador, en cada situación.

Desesperanza. Algunos tenían esa palabra metida en su cabeza y dentro de sus sentimientos para afrontar el tramo final de la competición. Desesperanza, así nos podemos sentir nosotros cuando vemos, oimos o leemos ciertos tipos de noticias. Lo más triste es que con “ciertas” noticias podemos habernos acostumbrado o, no se qué es peor, damos por perdida la batalla.

El sábado pasado, hablando con un amigo, me comentaba que si los hombres nos quisiéramos de verdad, mirad como se quieren, las cosas tenderían a cambiar. Más díficiles tuvieron las cosas los primeros cristianos: persecución, martirio, circo … y no se escondían: vivían su fe con integridad y se querían. Eran valientes, su fe y su amor a Cristo no les permitía pactar.

Todos los días recibo un mail de la Oficina de Información del Opus Dei, hoy he recibido el siguiente que transcribo literalmente:

¡Todos somos hermanos!.

“Escribió también el Apóstol que “no hay distinción de gentil y judío, de circunciso y no circunciso, de bárbaro y escita, de esclavo y libre, sino que Cristo es todo y está en todos”.

Estas palabras valen hoy como ayer: ante el Señor, no existen diferencias de nación, de raza, de clase, de estado… Cada uno de nosotros ha renacido en Cristo, para ser una nueva criatura, un hijo de Dios: ¡todos somos hermanos, y fraternalmente hemos de conducirnos!” (Surco, 317).

“Ante el hambre de paz, hemos de repetir con San Pablo: Cristo es nuestra paz, pax nostra. Los deseos de verdad deben recordarnos que Jesús es el camino, la verdad y la vida. A quienes aspiran a la unidad, hemos de colocarles frente a Cristo que ruega para que estemos consummati in unum, consumados en la unidad. El hambre de justicia debe conducirnos a la fuente originaria de la concordia entre los hombres: el ser y saberse hijos del Padre, hermanos.Paz, verdad, unidad, justicia. ¡Qué difícil parece a veces la tarea de superar las barreras, que impiden la convivencia humana! Y, sin embargo, los cristianos estamos llamados a realizar ese gran milagro de la fraternidad: conseguir, con la gracia de Dios, que los hombres se traten cristianamente, llevando los unos las cargas de los otros, viviendo el mandamiento del Amor, que es vínculo de la perfección y resumen de la ley.” (Es Cristo que pasa, 157).

Globalidad y solidaridad.

Febrero 26, 2007 at 10:26 am | In Colaboraciones, Joseja Ávila, Los demás | No Comments

Vivimos en un mundo tan global, que nos enteramos en tiempo real de lo sucedido a 10.000 km de nuestra casa, pero en cambio pueden pasar semanas sin saber que al vecino de arriba le han operado de apendicitis.

Podemos conmovernos ante la imagen de un niño desamparado por la última riada en un país centroamericano, pero ni miramos a la cara al pobre que nos pide una limosna en la calle.

Despreciamos los programas del corazón, donde se habla sin recato de las intimidades personales, pero en cambio aprovechamos el descanso de media mañana en el trabajo, para difundir los últimos chismes que se comentan de fulanito.

Si de verdad queremos ser solidarios, empecemos por serlo con los que tenemos más cerca, de lo contrario estaremos viviendo una triste ficción.

José Javier Ávila Martínez.

Bioética.

Febrero 24, 2007 at 10:02 am | In Bioética | 4 Comments

Una nueva página: www.sontushijos.org

Febrero 23, 2007 at 11:09 am | In Familia, Opus Dei | 3 Comments

Termino de ver esta noticia en la web del Opus Dei:

Primero, los padres; después, los profesores; y finalmente, los alumnos.

Éste es el orden –padres, profesores, alumnos- que siempre tratan de mantener al diseñar las acciones formativas que emprende el Grupo Educativo COAS, siguiendo la inspiración de San Josemaría.

Algunas cosas buenas.

Febrero 23, 2007 at 7:13 am | In Aficiones, Mis charcos, Opus Dei | 1 Comment

El próximo sábado día 3 de marzo, nuestro primer equipo disputará el partido número 150 en competición oficial en la Liga Nacional de Fútbol Sala. Dentro de mis tareas en el Club, está el realizar contactos con colegios, equipos, asociaciones, otras entidades, … de cara a darnos a conocer y procurar divulgar más la práctica de nuestro deporte, del que España en los dos últimos mundiales se proclamó campeón del mundo, ganando a Brasil en la final de Guatemala y a Italia en la de Taiwan. También lo somos de clubes.

Ayer, con motivo de ir preparando esa celebración, mantuve una reunión con personas de una institución extendida a nivel mundial, que con el pretexto del fútbol sala están llevando a la práctica un proyecto de integración con los inmigrantes de Colmenar Viejo (está a ocho kilómetros de Tres Cantos, que es de donde somos). Tienen una gran preocupación por la adaptación y la formación humana de los pequeños y de sus familias. Este es su segundo año de puesta en marcha y en sus actividades llegan a más de 120 niños. Además del futsal también practican natación y voleibol. Pretenden ayudarles con clases de apoyo escolar (el índice de suspensos es alto, me dicen, aunque conozco bastantes casos en persona por desgracia). Una de las propuestas que más me llamó la atención fue la de la creación de una ludoteca con el fin de completar el ocio de los niños con actividades culturales, artísticas, de entretenimiento, etc., me pareció una idea estupenda. Por último, me comentaban que también realizan visitas (niños y padres) a lugares donde haya exposiciones, del mismo ocio, o algún espectáculo futbolístico, si así se le puede llamar a lo que juega el Atlético de Madrid, jejejejeje. ¿Se nota que soy del Madrid?, no hablaré mucho de este tema porque no estamos para tirar cohetes y mañana hay derbi.

Salí gratamente satisfecho y me quedé pensando en “mis actividades”. ¿Qué hago por los demás? ¿Qué motivos me mueven para hacer las cosas?. Pensaba en la cantidad de cosas buenas que realizan estas personas con esos críos (todos son voluntarios) y me imaginaba si encima metieran un motivo sobrenatural, que además de intentar ayudarles socialmente, también fueran capaces de darles a conocer a Jesucristo. Finalizaba pensando que además de con mis palabras, debo dar ejemplo con mi conducta. Nada pasa desapercibido para los demás, todo lo que hacemos puede tener una gran trascendencia, depende de nuestra intención, de nuestra rectitud de intención.

No siempre es hablar de Dios a la gente, bastantes más veces será que vean a Dios en mí, en mi forma de actuar.

Hoy dejo tres referencias de escritos de san Josemaría. Dentro del índice que tengo en mi agenda son puntos que en su momento me impactaron:

Y esta tarde toca colegios. Todos lo viernes visitamos dos colegios de Tres Cantos en los que impartimos clases de fútbol sala, son a niñas de 5º y 6º de primaria, es decir de 10-11 años. Ponen mucha ilusión, pero lo que importa es que se diviertan con mi deporte. Además, me permite conocer a mucha más gente: sus profesores, sus padres. Espero aprovechar esta oportunidad para que los demás vean en mí lo que Dios espera también de mí.

Os deseo un muy buen fin de semana. Descandad y disfrutad de la familia y los amigos, mañana tengo barbacoa con varios de ellos.

El Papa

Febrero 22, 2007 at 8:13 am | In El Papa | 3 Comments

“Para entrar en este misterio de amor no hay otro camino que el de la Cruz. La Cruz es la revelación definitiva del amor y de la misericordia divina. La oración, el ayuno, la penitencia y las obras de caridad para con los hermanos son los caminos espirituales para retornar a Dios”.

Gladiator y veremos cómo finaliza esto que escribo …

Febrero 21, 2007 at 9:45 am | In Cruz, El Papa, Los demás, Mis charcos | 5 Comments

Por si acaso me lío, detrás de este escrito está en mi cabeza el mensaje del Papa para la Cuaresma. Por lo menos eso intentaré.

Durante la estancia en Roma de Máximo con sus amigos gladiadores para participar en los “juegos” que organizaba el César, hay una escena que es cuando el general accede a ser visitado por el senador Graco, acompañado por la hermana de César. Durante la conversación, después de exponer Graco la necesidad de instaurar la república y que el poder volviera a recaer en el pueblo, el general le dice qué tiene que hacer. El senador se “asusta”, pues piensa que lo que quiere el gladiador es un golpe de mando, en ese momento es cuando Máximo dice: “Basta ya de medias tintas y de hablar”. ¡Tomaaaa!.

Ayer tuve retiro, una vez al mes lo tenemos, dura una hora y media y merece la pena repasar un poco cómo marchan los propósitos del curso de retiro. Entre otras cosas, leí un poco más detenidamente el mensaje de Benedico XVI para este tiempo. Muchas veces reaccionamos al leer o escuchar algo que aunque es obvio y lo sabemos, en ese momento nos traspasa el corazón y llega a nuestra alma. “Queridos hermanos y hermanas, ¡miremos a Cristo traspasado en la Cruz! Él es la revelación más impresionante del amor de Dios”, nos recuerda lo que ya había dicho Jesús, lo de aquel que da su vida por un amigo. Dios tomó cuerpo, alma y voz de hombre por nosotros, por el inmenso amor que nos tiene, a todos. Dios es un amante insaciable, “en la Cruz Dios mismo mendiga el amor de su criatura: Él tiene sed del amor de cada uno de nosotros”, quiere que le queramos, que le busquemos, no se cansa NUNCA de nuestras fragilidades y siempre nos está esperando.
Cuando entrenaba les decía a los jugadores, cuando el resultado del partido no era favorable, que teníamos que tener capacidad de superación, capacidad de sacrificio. “Capacidad”, me gusta esta palabra, uno de sus significados es: “aptitud, talento, cualidad que dispone a alguien para el buen ejercicio de algo”.
Sigue hablando el Papa: “Jesús dijo: “Yo cuando sea elevado de la tierra, atraeré a todos hacia mí”. La respuesta que el Señor desea ardientemente de nosotros es ante todo que aceptemos su amor y nos dejemos atraer por Él. Aceptar su amor, sin embargo, no es suficiente. Hay que corresponder a ese amor y luego comprometerse a comunicarlo a los demás: Cristo “me atrae hacia sí” para unirse a mí, para que aprenda a amar a los hermanos con su mismo amor”. Nos pide compromiso. Nosotros también somos apóstoles y Dios nos ha puesto en este momento de la vida para “hacer historia”. Dicen que fray ejemplo es el mejor predicador. ¿Procuramos que los demás, los que tenemos a nuestro alrededor, con los que tenemos conversaciones boca-oreja, no internet (que también), conozcan al Señor, le traten?. Dios nos los pone a nuestro lado, tenemos la necesidad, y la urgencia, de recristianizar el mundo. En el tomo III del libro de Andrés Vázquez de Prada, sobre el Fundador del Opus Dei, uno de los pies de página dice lo siguiente (prefiero ponerlo íntegro, el número de la nota es el 88): Ya en las primeras páginas de sus Apuntes, en 1930, se encuentra, archirrepetida, esta jaculatoria: O.c.P.a.I.p.M.: Omnes cum Petro ad Iesum per Mariam. Frase que con el Regnare Christum volumus y el Deo omnis gloria, expresa los tres fines de la Obra: Reinado efectivo de Cristo, toda la gloria de Dios, almas (Apuntes, n. 171, del 10-III-1931; cfr. ibidem, n. 65, del 16-VI-1930, n. 72, del 5-VII-1930, n. 77, del 28-VII-1930, n. 172, del 10-III-1931, etc.). Esta jaculatoria también pasará a Camino, n. 833.

Continuemos con el mensaje. “La sangre, símbolo del amor del Buen Pastor, llega a nosotros especialmente en el misterio eucarístico: “La Eucaristía nos adentra en el acto oblativo de Jesús… nos implicamos en la dinámica de su entrega”. Vivamos, pues, la Cuaresma como un tiempo “eucarístico”, en el que, aceptando el amor de Jesús, aprendamos a difundirlo a nuestro alrededor con cada gesto y palabra. De ese modo contemplar “al que traspasaron” nos llevará a abrir el corazón a los demás reconociendo las heridas infligidas a la dignidad del ser humano; nos llevará, particularmente, a luchar contra toda forma de desprecio de la vida y de explotación de la persona y a aliviar los dramas de la soledad y del abandono de muchas personas”. Almas de Eucaristía. Cuando recibimos a Jesús ¿nuestro cuerpo y nuestra alma están verdaderamente limpios, nos damos cuenta de que, durante esos momentos que le tenemos, somos “sagrarios con patas”? ¿Valoramos con generosidad el gesto amoroso de todo un Dios que se humilla en un trozo de pan, le recibimos con rutina?.

La Cuaresma es un tiempo que nos cuesta vivir, por todo aquello que supone privaciones: ayuno, abstinencia, cruz … Solemos pactar con nuestros bienes, con nuestra comodidad y eso nos convierte en pequeños burgueses. Hacemos de algo material que es bueno en algo que nos aparta de Dios, por nuestro apego a ello, por el desorden que damos en la jerarquía del amor. Es curioso, a veces nos quedamos en lo que Dios nos pide y nos olvidamos de lo que Dios nos da. Cuanto más nos llenemos de Dios, nuestro corazón se dilatará mucho más en amor a los demás, en detalles de servicio, como nos recuerda el Papa: “Que la Cuaresma sea para todos los cristianos una experiencia renovada del amor de Dios que se nos ha dado en Cristo, amor que por nuestra parte cada día debemos “volver a dar” al prójimo, especialmente al que sufre y al necesitado. Sólo así podremos participar plenamente de la alegría de la Pascua”.

Un buen propósito para el comienzo de este tiempo: una buena confesión contrita y completa, dejando en ella todo aquello que suponga tan sólo la posibilidad de alejarnos de la auténtica felicidad que es vivir en gracia. Prevenir antes que poner tiritas. Dejarnos esculpir como el escultor a la piedra. Decía Miguel Ángel que él no tenía mérito, que sólo quitaba lo que sobraba para sacar al David. Como el barro en manos del alfarero, ¡qué recuerdos!. ¡Dios nos quiere!, después de cada confesión, después de un acto de desagravio: ¡recomienzo!.

Generosidad y humildad. La primera para corresponder a tanto que se nos da, la segunda para pedir perdón si no correspondemos adecuadamente y para que no nos fiemos tan sólo de nuestras fuerzas. Pedír a María que nos ayude a ser recios y valientes, para acompañarla al pie de la Cruz.

¡BASTA YA DE MEDIAS TINTAS Y DE HABLAR!

Entradas siguientes »

Blog de WordPress.com. | Theme: Pool by Borja Fernandez.
Entries and comments feeds.